¿Qué es la preeclampsia?
Es un trastorno del embarazo relacionado con presión arterial alta que generalmente aparece después de la semana 20. Puede afectar distintos órganos de la mamá y también el funcionamiento de la placenta y el crecimiento del bebé.
La presión elevada puede ser la primera señal. El diagnóstico requiere una valoración médica que puede incluir repetición de la presión, análisis de orina, estudios de sangre y evaluación del bienestar fetal.
La OMS destaca que la detección y el manejo tempranos son fundamentales para disminuir el riesgo de progresión y complicaciones.[1]
¿Por qué valorar el riesgo desde el inicio?
La preeclampsia no siempre da aviso. Revisar el riesgo en la primera consulta prenatal permite reconocer quién puede beneficiarse de medidas preventivas, controles más cercanos o estudios adicionales.
El objetivo es anticiparse: elegir la vigilancia adecuada antes de que aparezca una complicación, sin generar alarma innecesaria.
NICE recomienda valorar los factores de riesgo desde la primera consulta prenatal y medir la presión arterial en cada visita presencial.[2]
Una evaluación, varias piezas
Ningún dato aislado cuenta toda la historia. El especialista integra la información disponible para estimar el riesgo de manera individual.
Historia y antecedentes
Se revisan embarazos previos, hipertensión, diabetes, enfermedad renal o autoinmune, embarazo múltiple y otros factores personales.
Presión arterial
Se mide con técnica y equipo adecuados. Una sola cifra aislada no sustituye la valoración clínica.
Doppler de arterias uterinas
El ultrasonido puede evaluar la resistencia al flujo sanguíneo hacia la placenta durante una ventana específica del embarazo.
Marcadores en sangre
Cuando están disponibles e indicados, algunos marcadores placentarios pueden complementar la estimación de riesgo.
ISUOG explica que el tamizaje puede integrar antecedentes, presión arterial, Doppler de arterias uterinas y una prueba sanguínea; el Doppler puede realizarse en el primer trimestre entre las semanas 11 y 14.[3]
El resultado orienta los siguientes pasos
Riesgo alto
Antecedente de preeclampsia, hipertensión crónica, enfermedad renal, diabetes, enfermedad autoinmune o embarazo múltiple.
Riesgo moderado
Primer embarazo, edad materna, índice de masa corporal elevado, antecedente familiar u otras características que se interpretan en conjunto.
El resultado se interpreta junto con tus semanas de embarazo, antecedentes y hallazgos actuales. Una clasificación de mayor riesgo puede llevar a prevención farmacológica cuando esté indicada, seguimiento de la presión, ultrasonidos de crecimiento o controles adicionales.
¿Se puede prevenir?
No existe una forma de prevenir todos los casos. Sin embargo, en pacientes con riesgo aumentado algunas intervenciones pueden reducir la probabilidad o retrasar la aparición de la enfermedad.
La aspirina en dosis baja puede indicarse a ciertas pacientes, pero el médico debe confirmar si corresponde, revisar contraindicaciones y definir la dosis y el momento adecuados.
ACOG señala que la aspirina en dosis baja puede disminuir el riesgo en algunas pacientes y recomienda hablar con el obstetra antes de tomarla.[4]
Señales que requieren atención inmediata
La detección temprana no termina en el primer trimestre. Durante el embarazo y después del parto, busca atención médica de inmediato si presentas:
- Dolor de cabeza intenso o persistente.
- Visión borrosa, luces, manchas o cambios visuales.
- Dolor fuerte en la parte alta del abdomen o debajo de las costillas.
- Hinchazón repentina de cara o manos.
- Dificultad para respirar, malestar intenso o presión arterial muy elevada.
No esperes a tu siguiente consulta. Si tienes síntomas intensos, convulsiones, dificultad para respirar, dolor fuerte, sangrado o te sientes gravemente enferma, acude a urgencias.
Dr. Víctor Valverde Tadeo
Ginecólogo Obstetra · Subespecialista en Medicina Materno-Fetal
Última revisión: septiembre de 2026Respuestas claras para sentirte acompañada
¿Un resultado de riesgo alto significa que tendré preeclampsia?+
No. El tamizaje calcula una probabilidad y ayuda a decidir medidas preventivas o vigilancia adicional. No confirma que la enfermedad vaya a aparecer.
¿Un resultado de riesgo bajo descarta por completo la preeclampsia?+
No. Reduce la probabilidad estimada, pero no la elimina. La presión arterial y los controles prenatales deben continuar durante todo el embarazo y después del parto cuando el médico lo indique.
¿En qué momento puede evaluarse el riesgo?+
Los factores de riesgo deben revisarse desde la primera consulta prenatal. Algunas evaluaciones combinadas del primer trimestre se realizan entre las semanas 11 y 14; el momento y los componentes dependen del protocolo disponible y de cada paciente.
¿Debo tomar aspirina para prevenirla?+
No la inicies por tu cuenta. En algunas pacientes con riesgo aumentado, el médico puede indicar aspirina en dosis baja después de revisar beneficios, contraindicaciones, dosis y momento de inicio.
¿La preeclampsia siempre causa síntomas?+
No. Puede comenzar sin síntomas evidentes; por eso la medición de la presión arterial y el control prenatal periódico son esenciales.
¿Puede aparecer después del nacimiento?+
Sí. La preeclampsia también puede presentarse en el periodo posparto. Si aparecen síntomas de alarma después del nacimiento, busca atención médica de inmediato.
Fuentes médicas consultadas
El contenido es informativo y no sustituye una valoración médica. Los protocolos, pruebas disponibles y medidas preventivas deben individualizarse.